No juzgar a los líderes, no juzgar a nadie

Post contribuido por Noé Correa
"Primer viaje de Pablo", imagen vía masbiblia.blogspot.com

“Y con esta confianza quise primero ir a vosotros, para que recibieseis una doble bendición; y por vosotros pasar a Macedonia, y de Macedonia regresar otra vez a vosotros, y por vosotros ser encaminado a Judea. Así que, pretendiendo esto, ¿actué quizá con ligereza? O lo que pienso hacer, ¿lo pienso según la carne, para que haya en mí al mismo tiempo sí, sí, y no, no? Pero, como Dios es fiel, nuestra palabra para con vosotros no es sí y no. Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, y por Silvano y por Timoteo, no ha sido sí y no, sino solamente sí en él. Porque todas las promesas de Dios son sí en él, y Amén en él, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”. (2 Corintios 1:15-20; énfasis añadido)

Pablo les había comunicado a los de la iglesia de Corinto que su plan era ir a visitarlos de nuevo, incluso dos veces (2 Cor 1:15-16). Nos podemos imaginar que estaban ansiosos por ver al apóstol. Sin embargo, por circunstancias, él no pudo realizar sus planes. Parece que los miembros de Corinto empezaron a criticarlo, diciendo que él había hecho una promesa “con ligereza” sin ningún deseo verdadero de visitarlos. Buscaron ocasión de juzgarlo. Cuando pregunta Pablo si ellos creen que en él había “al mismo tiempo sí, sí, y no, no” (2 Cor 1:17), les está preguntando si creen que solo les hacía promesas (“sí, sí”) para luego no cumplirlas ("no, no"). Aunque mucho conocimiento todavía no se había esparcido, es posible que habían escuchado de estas palabras de Cristo: “Mas sea vuestro hablar: Sí, sí, o No, no , porque lo que es más de esto, del mal procede” (Mateo 5:37; énfasis añadido). En otras palabras, que digamos qué vamos a hacer, y que cumplamos lo dicho.

Podrán decir que por persecución o tribulación no pudo ir a Corinto. O tal vez que Pablo no planeó bien las cosas, o que no calculó bien los costos del viaje. Sea cual sea la explicación que queramos dar, Pablo no cumplió lo que había dicho, y los miembros no estaban contentos con él. En su defensa, Pablo declara que “Dios es fiel” así que no se trata de juzgar si el apóstol había dicho “sí” o “no” (2 Cor 1:18).

“Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, y por Silvano y por Timoteo , no ha sido sí y no, sino solamente sí en él” (2 Cor 1:19).

Pablo aclara que el mensaje de él y de sus compañeros no era sobre ellos mismos sino sobre Jesucristo, el Hijo de Dios. Y Jesucristo siempre cumple Sus promesas. “Porque todas las promesas de Dios son sí en él” (2 Cor 1:20). Nosotros como seres mortales no lo sabemos todo. A veces nos equivocamos. Nadie es perfecto más que Jesucristo y Él sí cumple lo prometido.

No sabemos si los corintios aceptaron la disculpa y el razonamiento de Pablo. Solo sabemos que él sí los amaba y que sí los quería visitar. “Pero yo invoco a Dios como testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto” (2 Cor 1:23). Debemos recordar que cual sea el llamamiento que uno tenga, no conlleva a la perfección. A todos se nos pueden cambiar los planes prometidos, incluso a los líderes. No juzguemos a nadie, y menos si no conocemos las circunstancias.

¿Han juzgado una vez ustedes sin conocer los hechos?

¿Qué podemos hacer para no buscar ni exagerar lo negativo en todo?

¿Cómo nos ayuda Cristo a amar más y a no juzgar?

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